Publicado: Mar Dic 11, 2007 10:46 amAsunto: Lo que quiero para Navidad-traducción de una historiaT&B
pos, a seguirle wey
Registrado: 28 Nov 2007 Mensajes: 270 Ubicación: far away... far away... are not all lovely things far away
Bette y Tina estaban sentadas en el Planet, tomando té y hablando de lo que le iban a regalar a Angelica. Habían hecho una lista con, por un lado, artículos prácticos que la niña necesitaba y, por otro, con juguetes divertidos y educativos.
“Bette, hablo en serio, no vayas a tirar la casa por la ventana, entre nosotras y sus titas, Angelica va a tener más que suficientes regalos”.
Tina deseaba decirle a Bette que parase de comprarle a Angelica ropa de diseño; a la velocidad a la que la niña crecía, era un desperdicio de dinero, pero sabía que no le correspondía decir nada al respecto.
“Está bien, lo intentaré, pero no te prometo nada”.
La camarera pasó y sirvió agua caliente en sus teteras. Bette estaba tomando Earl Gray y Tina había pedido Sencha.
“¿Qué vas a hacer por Navidad?”
“Hemos invitado a las chicas y a algunas amigas de Jodi. A Jodi le encanta cocinar y ha insistido en hacer la cena ella misma”.
Tina asintió y ambas intercambiaron una mirada de complicidad. A Bette le encantaba dar cenas con servicio y Tina siempre había consentido en ello a lo largo de los años, pero cuando se trataba de la cena de Navidad ella siempre insistía en hacerla ella misma.
“Kit no puede esperar a que Angelica sea lo suficientemente mayor para poder llevarla a la misa de medianoche”.
Tina se sorprendió.
“¿Desde cuándo va Kit a la misa de medianoche?”
“Solía ir con papá y empezó a ir de nuevo después de que él muriera. Quiere que Angelica experimente algo que sí fue positivo entre ellos dos, y poder así compartir sus recuerdos. Obviamente, no está tratando de repetir lo que papá hizo con David, no hay nadie que sea tan liberal como Kit”, dijo Bette, un poco a la defensiva.
“Lo entiendo”, dijo Tina compasivamente. “Tú sabes que confío en Kit”.
“Bueno, entonces… ¿cuándo es tu vuelo?”, preguntó Bette.
“¿Qué vuelo?”
“¿No vas a Carolina del Norte?”
“Uh, no. Creo que con el Día de Acción de Gracias ya fue suficiente”.
Tina había llevado a Angelica a Carolina del Norte para pasar la tradicional Acción de Gracias con su familia. Los terrenos de cultivo alrededor de la casa de sus padres habían ido desapareciendo con los años, pero su padre no era el tipo que vende la tierra que ha sido de su familia durante generaciones. A la familia le encantaba hacer la broma de que Tina se había criado entre lobos, que nunca habían conocido a ningún miembro de su familia de nacimiento, pero que, por supuesto, tenía una.
Los padres de Tina estaban chapados a la antigua, su madre era muy religiosa y ellos nunca considerarían la idea de ir a visitar a su hija a West Hollywood, California. No aceptaron el hecho de que Tina fuera lesbiana y su relación pasó por muy malas rachas, pero en el fondo ellos amaban a su hija, lo mejor que podían, y estaban contentos de verla. Tenía dos hermanos, Matthew y Jonathan, al que todos llamaban Johnny.
Tina no podía soportar a Heather, la mujer de Matthew; Tina siempre había idolatrado a su hermano mayor, cuando no estaba enfadada por el hecho de que fuera el favorito de su madre, pero su relación con él había pagado las consecuencias de la imbecilidad, mezquindad e intolerancia de su mujer. Tenían dos hijas, Ashley y Bethany, y un chico, Daniel, al que la madre de Tina adoraba ya que era el único nieto varón.
Heather no quería que sus hijas pasaran mucho tiempo con Tina. Al parecer pensaba que su lesbianismo era una enfermedad contagiosa. Heather era Cristiana Evangélica y sus hijas llevaban pulseras grabadas con las iniciales WWJD (What Would Jesus Do, Qué Haría Jesús). Por supuesto, Heather era el alma menos cristiana que Tina había conocido. Siempre que tenía oportunidad, le gustaba recordarle a Tina que iba a ir al infierno y atesoraba una interminable letanía de quejas y sentencias sobre su “estilo de vida”, y preguntas sobre cómo Angelica podía educarse bien, y qué le diría Tina sobre su padre y sobre el hecho de que ya no estuviera con “su otra madre”.
Tina pensaba que Heather estaba un poco confundida, porque por un lado pensaba que ser una madre soltera estaba mal, pero técnicamente, ser lesbiana era peor que ser una madre soltera. Sin embargo, Heather disfrutaba con arrogancia de la soledad de Tina porque, no había duda, no importaba cuánto le desagradara el hecho de que Tina fuera lesbiana si lo de Bette resultaba una molestia.
En realidad, Heather siempre había tenido un poco de celos de la vida lujosa de Tina en Hollywood. Trabajar en la industria del cine y conocer a gente famosa, viajar, era algo que Heather sólo podía soñar y nunca admitiría su resentimiento porque el lugar más lejano al que había ido era a Disney World y la única persona famosa que había conocido era Kathy Lee Gifford [cantante de música cristiana]. Tenía que cerrar su mente al máximo o de lo contrario tendría que admitir que estaba equivocada sobre unas cuantas cosas, y eso era algo que Heather jamás haría. A Tina le importaba un bledo que la iglesia de Heather rezara por ella y por Angelica, pero sin embargo sentía un pequeño remordimiento de conciencia acerca de sus deseos de que Heather muriera en un accidente de coche.
Tina se había negado a revelar a su familia los detalles escabrosos de su ruptura/reconciliación/ruptura con Bette. Su madre no quiso saberlo. “No es nada que me incumba y no me voy a entrometer”. Heather, por supuesto, ansiaba desesperadamente conocer todos los trapos sucios. Tina pensó para sí que era realmente una lástima que Heather no conociera el gráfico de Alice, porque allí había información suficiente como para dejar a la mujer dándole vueltas a su cabecita.
El hermano menor de Tina llevaba 6 años en el ejército. Políticamente sus puntos de vista diferían y no tenían demasiado en común, salvo el amor por el cine, el amor mutuo, y el hecho de que no eran los favoritos de su madre. Solían defenderse el uno al otro cuando eran pequeños. Tina prometió llevarle un Oscar algún día. La mujer de Johnny, Julia, sí le agradaba a Tina; era más mundana que el resto de los miembros de su familia. Vivió con Johnny en varios destinos en los estados y en Europa y trabajó como administradora en la Universidad del Estado. Sus gemelas, Emma y Carolina, adoraban a Angelica y quisieron estar con ella todo el rato. Julia supo un poco más de la ruptura de Tina que el resto, pero tenía el suficiente sentido común como para no contárselo a Heather, quien le desagradaba casi tanto como a Tina.
“La colcha que le ha hecho tu madre a Angelica es preciosa. Le encantan los colores”.
“Sí, me sorprendió que finalmente le hiciera una. Las colchas de mi madre son muy preciadas en la familia. Había pensado ir a Outer Banks por Navidad, pero no podría ir a Carolina del Norte y evitar ver a mi familia, me sentiría culpable”.
Tina nunca había llevado por Navidad a Bette a su casa, sabiendo lo incómoda que se sentiría su madre con el “estilo de vida” de su hija desfilando frente a la familia, aunque Bette ya había conocido a los Kennard. En las raras ocasiones que tenían tiempo libre, Tina solía llevar a Bette a la costa de Carolina, tras la visita a sus padres, como una recompensa. Pasaban el tiempo en la playa, comían marisco, hacían el amor al son de las olas y relajaban sus sentidos.
“A lo mejor hago un viajito por la costa”.
Tina imaginó que su encuentro con el océano sería doloroso. A Bette le correspondía pasar Navidad con Angelica, iba a estar una semana con ella y Tina realmente no tenía fuerzas para lidiar con su familia otra vez. Navidad era un gran acontecimiento con primos y demás familiares que vendrían de todas partes. De pequeña, Tina había disfrutado de estas reuniones, le gustaba ayudar a su madre y a su abuela decorando la casa y cocinando,y, el día de Navidad, después de ir a la iglesia, salir a hurtadillas de la casa y pasar el tiempo con sus primos hasta que su madre enviara a alguien a buscarla para que le echara una mano y dejase de holgazanear.
Al hacerse mayor, Tina empezó a odiar aquel pequeño pueblo en el que vivía. Sus padres pensaban que ya era suficiente que fuese a la UNC en lugar del centro más cercano, así que hubo un montón de enfrentamientos por su deseo de irse a la universidad de LA. Al final, acabó convenciendo a su padre de que su felicidad estaba en otro lugar y que nunca estaría contenta viviendo en Carolina del Norte en una granja, así que la dejó ir dándole su bendición.
“Tina, no puedes pasar la Navidad sola. ¿Por qué no vienes a casa, sé que Jodi insistiría para que te invitara, Kit y las chicas van a venir, Alice está planeando hacer el top 10 de cócteles navideños que venía en su ultimo catálogo, será divertido”
“No creo que sea buena idea, Bette. ¿Recuerdas lo que pasó la última vez que fui a cenar a tu casa?”
Bette lo recordaba. Fue una horrible equivocación. Kit bebiendo, Tina con aquella directora, la enorme discusión con Jodi, a la que, sin la ayuda de Tina, no hubiera recuperado. Bette se estremeció con ese recuerdo.
“Vamos, Tina. Hace casi un año de eso. Prometo que sacaré lo mejor de mí”.
“Lo pensaré”.
“Está bien. Pues ahora que ya tenemos todo lo que Angelica quiere y necesita ¿qué te puedo regalar a ti por Navidad?”
Los ojos de Tina se perdieron al pensar en lo que realmente quería.
“Nada. No tienes que regalarme nada”.
Bette reconoció aquel tono en la voz de Tina. Había algo que ella quería, pero no lo iba a decir. A Bette aún le encantaba oír ese pequeño deje de de Carolina del Norte en la voz de Tina del que no era consciente.
“Vamos, Tina”, intentó sonsacar Bette, “dime algo que quieras, sabes que me encanta hacer regalos”.
Bette sacó su lista. En realidad, era una hoja de cálculo. Tina se rió la primera vez que la vio.
“Te quiero a ti”.
Tina vio cómo los ojos de Bette se ensanchaban y se dilataban sus pupilas, al tiempo que se daba cuenta de que se había puesto roja como un tomate.
“Oh, mierda. No puedo creer que haya dicho esto en voz alta. Olvídalo y ya está, Bette. Ha sido un lapsus.”
Después de unos segundos de silencio, en los que Bette tomó tiempo para reponerse del shock y de lo increíble que aquello había sido, peguntó:
“¿Cuánto?”
Tina no estaba segura de lo que Bette había querido decir.
Registrado: 28 Nov 2007 Mensajes: 270 Ubicación: far away... far away... are not all lovely things far away
Después de unos segundos de silencio, en los que Bette tomó tiempo para reponerse del shock y de lo increíble que aquello había sido, peguntó:
“¿Cuánto?”
Tina no estaba segura de lo que Bette había querido decir.
“¿Cuánto…qué?”
“¿Cuánto tiempo has estado queriendo que yo, que nosotras…?”
Tina pensó un momento en lo que iba a decirle, y decidió que la verdad sería una buena idea esa vez.
“Lo sabía cuando te estaba ayudando a volver con Jodi…”
“Mierda”.
Bette se llevó las manos a la cabeza. No estaba mal con Jodi, pero ¿y si todos estos meses los hubiera dedicado a reconstruir su relación con Tina? A lo mejor podría haber sido más feliz junto a la familia que ella siempre había deseado tener.
“Mierda, mierda, mierda”.
“Lo sé, lo siento. No debería haber dicho nada”.
“¿Por qué no me lo dijiste? ¿Por qué no dijiste nada?”
“Ya había jodido bastante tu vida, Bette. Quería que fueras feliz. Nos estábamos llevando tan bien… y no quería perder tu amistad. Nos costó mucho llegar a ese punto y era importante para el bien de Angelica que siguiéramos así. Supuse que esperaría a ver cómo te iban las cosas con Jodi y si yo seguía sola…”
“¿Y Kate y tú?
“No había Kate y yo. Tú tenías razón, ella estaba interesada, y yo me sentía tentada, pero le dije que no, le dije que estaba enamorada de otra mujer”.
Bette estaba aturdida, trayendo a la memoria todas aquellas pequeñas cosas que Tina había dicho, los serviciales consejos que le dio para ganarse de nuevo a Jodi, los comentarios que se había negado a interpretar… ahora estaba segura de que Tina le había hecho creer que ella y Kate estuvieron saliendo.
“Tina, estoy en una relación con Jodi. No puedo hacer esto ahora”.
“Lo sé”. Tina miró su reloj. “Tengo que volver al trabajo. Llego tarde a una reunión”. Se levantó, recogió sus cosas y rebuscó el dinero para el té y las llaves del coche en su enorme bolso. “Te llevaré a Angelica el viernes alrededor de las 7. Llámame si hay algún problema”.
Tina dejó a Bette aturdida y confundida en su silla. Finalmente, los sonidos del Planet volvieron a ella. El rugido de la máquina de café, los platos, la música que no podía identificar.
Bette le hizo señales a la camarera que pasaba.
“¿Podrías traerme un expresso y un Sambuca?”
“Ahora mismo, Bette. ¿Seguro que no quieres que te traiga nada para comer?”
“Sí, seguro…”.
Tras hacer el pedido de Bette, la camarera golpeó en la puerta de Kit.
“¡Pasa! ¿Qué hay, Sally? ¿Qué puedo hacer por ti?”
“Creo que deberías pasarte por la mesa de tu hermana”.
“¿Y eso?”
“Bueno, estaba tomando el té con Tina y… parece un poco aturdida desde que ella se ha marchado…”
Normalmente, Kit hubiera regañado a un empleado por meterse donde no le llaman, pero Sally no era una persona chismosa, y no hubiera dicho nada que no fuera necesario. Sally sabía que Bette era la hermana de Kit y que todas las chicas formaban algo así como una familia. Ella era artista y había visto muchas de las exposiciones de las que Bette se había encargado en el CAC, pero nunca intentó mostrarle su trabajo. Bette probablemente ni siquiera supiera que era artista. Sally deseaba que llegara el día en que pudiera invitar a Bette a su propia exposición. No le gustaba servir mesas, lo hacía para pagar las facturas, pero le encantaban las bromas y la profunda amistad que había entre aquellas mujeres del círculo de Kit y algunas veces la introducían en la conversación o la hacían partícipe de sus bromas. A Sally se le iba un poco la cabeza por Helena. Sabía que estaba fuera de su alcance, pero no podía evitarlo.
Kit salió del despacho, hizo notas mentales sobre lo que debía decirles a varias empleadas hasta que sus ojos se posaron en Bette. Su hermanita realmente parecía estar en estado de shock. Kit fue a la barra, cogió el pedido de Bette y lo llevó a su mesa.
“Aquí tienes, pequeña. Por tu aspecto, algo grande debe haber ocurrido”.
Bette era conocida por saber recuperar la compostura rápidamente. Si ella había dejado pasar el tiempo suficiente para que la camarera o cualquier persona en el Planet pudiera ver la expresión aturdida de su rostro, entonces es que algo pasaba.
“Gracias, Kit”, Bette le dirigió una sonrisa irónica.
“¿Quieres decirme qué pasa?”
“Sólo que Tina soltó una b omba”.
Las dos hermanas permanecieron en silencio mientras Bette le ponía azúcar a su café y bebía un sorbo.
“Todavía está enamorada de mí”.
“No me digas”, replicó sarcásticamente Kit.
“¿Tú lo sabías? ¿Cuándo te lo dijo?”
“Ella no tiene que decirme nada, Bette. No estoy ciega”.
“Bueno, pues yo no lo sabía, Kit, y de repente va y me suelta que sigue enamorada de mí”.
“Y ahora que te has enterado de lo obvio ¿qué es lo que vas a hacer?”
“No hay nada que hacer. Estoy con Jodi y cuando fui a darle aquel anuncio me dijo que no le rompiera el corazón”.
“¿Y qué hay de tu corazón, y desde cuándo haces lo que prometes?”
“Jodi y yo hemos tenido nuestros altibajos, pero estamos en un buen momento ahora. Ella es una persona con un increíble talento, que no deja que me salga con la mía...”
“Todo eso suena muy bien ¿pero la quieres?”
“Sí”. Bette optó por no responder detalladamente.
Kit tampoco iba a dejar que Bette se saliera con la suya, así que cavó más profundo.
Registrado: 19 Sep 2007 Mensajes: 400 Ubicación: El Pulgarcito de América.
“Todo eso suena muy bien ¿pero la quieres?”
“Sí”. Bette optó por no responder detalladamente.
Kit tampoco iba a dejar que Bette se saliera con la suya, así que cavó más profundo.
“¿Tanto como quieres a Tina?”
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Ahi esta la clave, si en esta S5 Bette le dice a Tina que ama a Jodie, espero que esta le replique con "tanto como me amas a mi?". :wink: _________________
- "El amor es el puente entre nuestras diferencias..."
- "La paradoja del amor a primera vista, a diferencia de la lujuria ó la confusión es que solo es verdadero si perdura en el tiempo."
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violeta bienvenida (tu post numero 1 lo mejor jaja) y gracias por el ff esta muy bien y tb muy buena tu traduccion.... gracias
bsts lala _________________ ZipiZape Love 4EVER
Registrado: 28 Nov 2007 Mensajes: 270 Ubicación: far away... far away... are not all lovely things far away
“Jodi y yo hemos tenido nuestros altibajos, pero estamos en un buen momento ahora. Ella es una persona con un increíble talento, que no deja que me salga con la mía...”
“Todo eso suena muy bien ¿pero la quieres?”
“Sí”. Bette optó por no responder detalladamente.
Kit tampoco iba a dejar que Bette se saliera con la suya, así que cavó más profundo.
“¿Tanto como quieres a Tina?”
“Es diferente, Kit. Tina y yo estuvimos juntas mucho tiempo, tenemos una hija… no es una competición”.
Kit no estaba segura de eso. Si Tina se decidía a luchar por ella, no creía que su hermanita fuera capaz de resistirse, por mucho que no quisiera herir a Jodi.
“¿Qué va a hacer Tina en Navidad?”
“La va a pasar sola. Dijo que tal vez subiría por la costa…o bajaría…o…”
“¿De verdad vas a dejar que pase la Navidad sola? Sigue siendo familia, Bette”
“Antes de su descuido revelando todo el pastel, la invité, no soy un monstruo. Dijo que lo pensaría, pero ahora encuentro bastante dudoso que aparezca y, con franqueza, probablemente no sea apropiado que lo haga”.
“¡Claro que sí, Señora del Tacto y del Decoro! ¡No querríamos que Tina hiciera nada inapropiado como aparecer en la cena de Navidad donde van a estar su hija y todas sus amigas!”
Kit le estaba dando a Bette donde más le dolía y esto ya empezaba a enfurecerla.
“Gracias por tu comprensión y por tu apoyo, Kit”, dijo Bette, destilando sarcasmo. Se bebió de un trago el resto de su Sambuca.
Kit dejó a un lado su postura agresiva y cubrió la mano de Bette con la suya. Comenzó a hablar de nuevo, en tono sosegado.
“Bette, lo has tenido todo condenadamente bien últimamente: una relación con Jodi y una amistad con Tina. Quizá Jodi no es tan brillante como piensas, quizá debería estar celosa de tu amistad con Tina y no lo está porque quizá no te ama lo suficiente. Tina se fijó el objetivo de ser tu amiga porque era mucho mejor que la otra opción: ese ángel pasando una y otra vez, cruzándose conmigo cada semana, y no tenerte en su vida. Ahora que sabes la verdad tienes la oportunidad de elegir lo que realmente quieres. Intenta por un segundo no pensar en lo que deberías hacer, o en lo que prometiste. ¿Qué es lo que quieres, Bette?”
“No lo sé”.
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Gracias a tod@s por seguir leyendo. Esperemos que la historia continúe. :wink:
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